"Con eso basta. Estamos mirando la misma luna del mismo mundo. Estamos ligados a la realidad por la misma línea. Seguro. Sólo tengo que ir tirando de ella en silencio."

(Sputnik, mi amor - Haruki Murakami)


jueves, 3 de junio de 2010

Carta de una desconocida


He leído en varios blogs reseñas de este escritor y claro, no me he podido resistir. Al tratarse sus novelas de historias cortas le he hecho un pequeño hueco a una de ellas. Se leen en un momentito (menos de 70 páginas). Entre todos, yo elegí este libro, me llamó la atención. Me gustan las cartas, por todos los sentimientos que se pueden expresar en ellas cuando te dejas llevar al coger un lápiz. Y este libro es un ejemplo ya que Stefan Sweig encuentra las palabras justas que poner en los dedos de una mujer que escribe a su amor una carta de despedida. A su amor de parte de una desconocida, porque su amor no sabe ni siquiera que ella existe.

El primer amor, el de la adolescencia, ¿quién no lo ha tenido? Pero llevado al extremo de la admiración. Viviendo una vida a través de unos ojos que nunca la miran. La entrega más absoluta en la distancia dolorosa. Sin pedir nada a cambio. Y cuando esta mujer pierde a su hijo, con él se deja ir ella. Pero antes, con sus últimas fuerzas, con su último aliento, escribe a su amor una carta de despedida, a sabiendas que él ni siquiera la recordará. Confesando así su gran secreto, confesando así su gran amor.

3 comentarios:

Isi dijo...

Ayy cómo me gustó este relato. Es que parece mentira que la carta no sea real, porque es inimaginable que Zweig se haya inventado la historia y haya hablado suplantando a un personaje que es taaaan cercano (tan real..).
Este escritor me encanta, devoro cada libro suyo. Además es finísimo escribiendo y te transporta a la historia como nadie.

Con este libro también hice doblete libro/peli. La peli es antigua, en blanco y negro, pero en mi opinión el relato es mucho mejor.

Samara dijo...

Es el único libro que he leído de Zweig, así que no le conozco mucho, pero la verdad es que me gustó bastante. Cualquier día de estos tengo que repetir...

Leticia García dijo...

¡Muy buen aporte!. ¡Es una historia fantástica llena de amor, desamor, ilusiones... las más bellas y a la vez tristes emociones que puede experimentar una mujer. No puedes dejar de llorar desde la primera hasta la última página. Es como si, a veces, narrara la historia de un viejo amor, los sinsabores que vives por la persona que amas y visualizar lo que una chica por amor es capaz. Una obra tan delicada, tan sublime... ¡una auténtica delicia!
La amé desde el primer momento en que leí su reseña y en cuanto lo hallé me dispuse a leerlo y en una hora... Voilá! Acabé con los ojos hinchados, con una caja menos de pañuelos y un nudo en mi garganta y estómago.
Me identifiqué profundamente con el personaje, ya que sentí que ahora y en un futuro estoy-estaré viviendo una historia así, claro a excepción de la muerte del niño y la prostitución. Comprendo perfectamente a la dama, porque vi reflejado el amor que tengo, pero de igual manera la persona vive tan encismada y cerrada en su vida, que aunque ya lo sabe, parece como si jamás me hubiese atrevido a decirlo y, mucho menos que recuerde haberme conocido. A veces, a medida que lo leía caía en los errores que había cometido y sentía como me enrojecía la cara y consigo la terrible sensación de pena y arrepentimiento.
Es mi primera lectura que leí de Stefan Zweig y, desde entonces vivo enamorada terriblemente de él y, por supuesto de sus libros.
Siempre he pensado que los escritores y músicos tienen una sensibilidad y creatividad celestial; están dotados de una dosis extra de encanto que les permite dejar su de vida y corazón en cada cosa que hacen, tocan y escriben; pero muy especialmente Stefan contenía en su naturaleza el don de encarnar perfectamente los sentimientos y psicología femenina; para dotarlos de un halo de misterio y melancolía; sin dejar de mencionar los demás personajes que cada uno de ellos es como si representaran los temores y emociones reprimidas de Zweig.
Tenía los sentimientos a flor de piel, cada palabra, cada acción que describe la desconocida me hacía sentirme en su papel y a través de mi mente imaginar cada hecho, además de que por cada narrativa me acordaba de canciones que, perfectamente podrían quedar como tema de fondo o relatar la historia.
De las versiones cinematográficas me quedo con la de "Letter from an unknown woman" de Louis Jordán, guapísimo, melancólico (representa bastante bien mi idea y estereotipo que tengo de un pianista) y Joan Fontaine, con esa mirada, ese rostro tan expresivo...
Un verdadero deleite leer a Stefan Zweig.
Su prosa tan elegante, sin recargarla de sentimentalismos, equilibrando cada momento-acción; es como si cada historia se basase en un hecho real, que pudo vivirse en siglo XVIII y, aunque suene inconcebible, también en el presente. Muy humanista y realista, obras verdaderamente auténticas.
Me llevo de él lo complicado que es darle a cada personaje sentimientos, ideas, psicología, es como un hijo que llevas dentro de ti y lo desentrañaras, un verdadero placer...
¡Mi admiración y respeto al Señor Zweig!
¡Larga vida a sus obras!